Modafinilo: La droga inteligente no adictiva
Un efecto devastador por el
cual se conoce generalmente a las drogas (de forma errónea), es el efecto de la
adicción. Ciertamente, un gran número de drogas causan adicción, como es el
caso de la heroína y la metanfetamina, y representa un problema que no debe de
ignorarse. No obstante, no se presenta tal propiedad en todas las drogas
conocidas, y a veces se tiende a hacer una hipérbole con respecto a esto. Hay
un gran número de drogas que no poseen adicción, y esa es una de las grandes
ventajas del modafinilo, la droga inteligente con posibilidades de desarrollo
cognitivo.
Dependencia y adicción
Primeramente, para descartar
cualquier tipo de confusión, se debe diferenciar el concepto de dependencia,
del concepto de adicción. La dependencia consiste en el consumo usual de una
sustancia específica, a la cual el organismo se ha acostumbrado de una dosis
frecuente, provocando que el individuo en cuestión padezca un síndrome de
abstinencia posterior a su falta de consumo, y a su vez de tolerancia,
significando que debe de aumentarse la dosis para producir el mismo efecto que
durante los primeros consumos. Por lo tanto, esto puede ocurrir con cualquier
cantidad de drogas, incluyéndose fármacos con prescripción inofensivos al
consumidor. Con un proceso de desintoxicación, el individuo podrá tratar el
síndrome de abstinencia y luego vivir su vida normalmente, como si nunca
hubiera pasado por ello.
En cambio, la adicción
trata del consumo inapropiado, exagerado y cargado de consecuencias
perjudiciales de una sustancia. Es un estado en el cual el hábito de consumir
tal sustancia, domina la voluntad, incluso a tal punto que afecta al
involucrado en sus relaciones familiares, amistosas y laborales. Propiamente,
en todo su ambiente social. Se encuentran dispuestos a sacrificar su integridad
y la de los demás para seguir consumiendo periódicamente.
De acuerdo al National Drug
Institute: “Se considera una enfermedad del cerebro porque las drogas modifican
este órgano: su estructura y funcionamiento se ven afectados. Estos cambios en
el cerebro pueden ser de larga duración, y pueden conducir a comportamientos
peligrosos que se observan en las personas que abusan del consumo de drogas.”

Básicamente, cualquier
droga puede causar dependencia, incluso aquellas que son necesarias para la
vida de ciertas personas, como antidepresivos, analgésicos, antiinflamatorios,
antialérgicos, etc. Al contrario, no cualquier droga es capaz de provocar
adicción, ya que debe de inducir cierto nivel de placer o sensación agradable,
llevando a que el consumidor busque sin parar de incrementar tal placer. Por
ejemplo, entre los efectos de la metanfetamina, esta produce una sensación de
bienestar, un particular relajo.
Para que se entienda mejor,
la dependencia forma parte de la adicción, pero no viceversa.
Dependencia, mas no adicción
De acuerdo a información
obtenida a través de MedlinePlus, entre los efectos del modafinilo no se
encuentra la adicción. Y como lo afirma la FDA (US Food and Drug
Administration), es capaz de generar dependencia, pero en ningún momento indica
acerca de adicción. Incluso, luego de estudios monitoreados por la FDA, no fue
encontrado ningún miembro con síntomas similares al síndrome de abstinencia.
Debe de entenderse el bien
que representa esto. Un gran mal de las drogas hoy en día es la adicción, y el
modafinilo, que aumenta el desarrollo cognitivo, no es adictivo. Constituye una
enorme ventaja para su fomento en el ambiente laboral y académico.
Elementos clave en el
trabajo y en la escuela son la concentración, memoria, atención, entre otros.
Muchos trabajadores y estudiantes necesitan de un medio externo para poder
desempeñarse como se les exige. Sin embargo, gran parte de esos medios pueden
ser drogas adictivas, las cuales arriesgarían todo el progreso que se ha
logrado.
Mientras que el modafinilo
no posee de este riesgo, representando un desarrollo equilibrado del
profesionalismo y ambiente social, es decir, aumenta el rendimiento para
actividades que demandan procesos cognitivos eficientes sin deteriorarse a uno
mismo y sus alrededores.
El más mínimo problema que
produce en este aspecto, es la dependencia, lo cual se soluciona fácilmente con
programas de desintoxicación y dosis graduadas de 200-400mg, como lo certifica
la FDA.
Para empresas e
instituciones educativas, esto podría en un futuro tratarse de un medio aceptado
comúnmente, ya que, en el momento, es popularmente usado en lugares como los
Estados Unidos, como una nueva moda. Sería un paso adelante para mejorar los
resultados que traen los estudiantes y trabajadores, ya que no se estaría
fomentando una sustancia que presente daño en ellos, como lo es la adicción.
Siempre y cuando se tomen en cuenta los leves efectos secundarios y los datos
de la prescripción, por supuesto. Es precisamente por esto que no debe
subestimarse la dependencia, pero con las medidas adecuadas que se han enseñado
previamente, no debería haber problema.
Entonces, lectores, los
dejo con una interrogante: El mayor miedo de las drogas es la adicción,
¿entonces por qué tenerle a miedo a una droga que elimina el sueño, te mantiene
alerta, concentrado, y además, no genera adicción de ningún grado?

Comments
Post a Comment